lunes, 28 de mayo de 2007

NO SÉ SI ES UN POEMA, LO QUE SÉ ES QUE SALIÓ DEL CORAZÓN Y ME LO INSPIRÓ MI NIETO JESÚS ALEJANDRO


Fué un querubín que del cielo vino,
de porcelana celestial era su cuerpecito
con un toque de seda fina.
Mientras lo amé, cuidé de no desgastar su

delicada piel,
cuando me miraba sus ojos limpiaban
cada célula de mi ser, hasta tranformarme
en vida tambien.
Era un ángel que Dios me regaló,

su amor era perfecto, tal como lo es el Creador.
Bello, bello era mi Politio en todo su esplendor,
pero más bella era su misión la de unir en amor a seres
con diferentes sentir, llevandolos a caminar juntos por sendas de amor.
Gracias Dios eres maravilloso, te la comistes con el campeón,
aunque me hice muchos planes, creo que todo fué mejor,
como siempre lo es tú decisión.
Sabes Padre, mi poli vive en mi corazón,
eso es grande ya que ahora puedo ofrecer todo ese amor a todo el que lo necesite, sin ninguna condición.




Autor: Yuraima Martini

miércoles, 23 de mayo de 2007

ENTRE OTRAS COSAS SOBRE EL DUELO TENEMOS QUE...

A.- EXISTEN DOS SENTIMIENTOS QUE PERDURAN Y PREDOMINAN EN LA ELABORACIÓN DEL DUELO:


  • Culpabilidad (remordimiento y verguenza) es la primera que hace su aparición y lleva a nuestra mente a fantasear de una manera casi cruel, y nos autocastigamos con ella, diciendonos a cada momento, si hubiese hecho ésto o lo otro.

  • Rabia (resentimiento) es una emoción humana que podemos sentir en esos momento y tambien decidir hasta cuando... La rabia esta relacionada con nuestra manera de pensar y sentir, (ES UNA DECISIÓN QUE TOMAMOS).

B.- NO PODREMOS DECIR QUE EL DOLOR HA SIDO CURADO PLENAMENTE HASTA QUE UNO HAYA:



  • Aceptado la realidad de la pérdida.

  • Termine la unión emocional con el hijo fallecido.

  • Comienze a establecer nuevas relaciones.

  • Encuentre nuevas formas de satisfacción interpersonal.

  • Buscarle un nuevo sentido a la vida.

C.- SIGNOS DE PELIGRO (indican dolor patológico) :



  • Retirarse de las relaciones y de las actividades normales.

  • En la ausencia del dolor.

  • Un dolor que no disminuye.

  • Depresión severa que parece no terminar.

  • Problemas Psicosomáticos severos.

  • Desorientación.

  • Cambio en la personalidad.

  • Una culpabilidad severa y que no termina.

  • Visitas muy seguidas al cementerio o lugar donde esparcieron los restos.

  • Irritabilidad, miedos.

  • Pérdida en el interés por la vida.

  • Escape continuo por medio del uso de drogas o alcohol.

  • Sentir un vacio de muerte interna.

D.- ASISTIR A UN GRUPO DE APOYO Y PROFESIONALES ESPECIALIZADOS:



  • Aceptar que necesita ayuda.

  • Buscar un grupo de apoyo y orientación profesional.

Fuentes:

Consejería pastoral

Elaborado y adaptado por Yuraima Martini

E-mail: volveravivir2007@gmail.com



lunes, 14 de mayo de 2007

LOS CUATRO PASOS PARA ELABORAR EL DUELO

Tenemos la creencia de que el tiempo todo lo cura. Pero el tiempo, por sí solo es muy poco lo que puede hacer. Lo que realmente ayuda es lo que tú hagas con ese tiempo.
  • ¿Estás utilizando el tiempo para ACEPTAR LA PÉRDIDA, para reconocer que tu hijo/a ha muerto y que no lo vas a recuperar?
  • ¿Estás utilizando el tiempo para expresar las emociones y SENTIR EL DOLOR que supone para tí esa pérdida?
  • ¿Estás utilizando el tiempo para APRENDER A VIVIR sin tú hijo/a?
  • ¿Estás utilizando ese mismo tiempo para que cuando llegue el momento, ir recuperando tú INTERÉS POR LA VIDA?

Comenzar a Elaborar el Duelo.

Si quieres VOLVER A VIVIR de una manera sana tu duelo y no deseas arrastrar indefinidamente el dolor, entonces no es suficiente con esperar a que todo pase, o seguir viviendo como si nada hubiese pasado.

Necesitas dar algunos pasos difíciles y al ir caminando por ellos aprenderás las duras lecciones de la pérdida. NO EXISTE UN CAMINO CORTO PARA ENFRENTAR EL DOLOR.

Deberás aceptar que vivirás momentos duros y emociones intensas (arrebatos emocionales), y que estarás más vulnerable (delicado e indefenso) que antes de lo sucedido... No te exijas demasiado, ten paciencia, sé amable contigo mismo y ve andando a tu propio ritmo.

1.- Aceptar la pérdida

Aunque sea lo más difícil que has hecho en toda tu vida, debes llegar a aceptar ésta dura realidad: Tu hijo/a ha muerto y no va a regresar. Aceptar con la cabeza es fácil, lo difícil es aceptarlo con el corazón. Es normal un tiempo (pueden ser meses) en el que te rebelarás y te negarás a aceptar esa dura realidad. Date tiempo...Hablar de tú pérdida, contar como sucedieron los hechos que rodearon la muerte de tú hijo/a, visitar el cementerio o el lugar donde se esparcieron los restos...Todo ésto puede ser de gran ayuda, ya que poco a poco y con mucho dolor, irás aceptando el hecho de la muerte. Sabrás que has podido dar ese paso, cuando pierdas las esperanza de recuperar a tu hijo/a, ese será el momento del verdadero adiós. Aceptar la pérdida puede resultar especialmente difícil si la muerte fue inesperada o violenta, si estabas lejos cuando ocurrió, si se trata de un jóven o de un niño, sino se recuperó el cadáver y sino pudistes participar de los funerales.

2.- Sentir el dolor

Necesitas sentir el dolor y todas las emociones que le acompañan: tristeza, soledad, rabia, miedo, impotencia, desesperación, culpa, resentimiento, deseos de venganza, incredulidad... Habrán personas que te dirán: "Tienes que ser fuerte". No les hagas caso, no escondas tu dolor, ni detengas cualquier expresión emocional que puedas estar sentiendo en ese momento. Comparte lo que te está pasando con tu familia, amigos de confianza... No te guardes todo para tí mismo por el temor de cansar o molestar.Busca a esas personas con las cuales te puedas manifestar tal y como te sientes... Sino quieres compartir o mostrar tus emociones a otros, no tienes porque hacerlo pero debes buscar otras maneras para darle salida a todo ese caudal emocional que llevas dentro. "vive tus emociones en privado".

3.- Aprender a vivir sin tú hijo/a

Debes recordar y tener presente que hay tiempo para todo, para sentir y vivir el duelo, pero también para ocuparte en hacer muchas actividades de la vida diaria. Aunque sientas que el mundo se ha detenido para tí, también es cierto que la vida sigue y continua para los demás con sus muchas y nuevas exigencias. Debes buscar aquello que te conduzca a una actitud de equilibrio entre el sentir y el hacer, de esa manera no te inclinarías sólo a llorar o sólo a trabajar sin descansar.

4.- Recuperar el interés por la vida y por los seres queridos.

Llega el momento en que se hace necesario soltar el dolor y el pasado. La vida te espera llena de nuevas oportunidades. No hay nada de malo en querer disfrutar, en querer ser feliz, en querer tener nuevas amistades,el no hacerlo sería una ofrenda innecesaria para tu hijo/a, él o ella no querría verte solo sufriendo y llorando, no hay motivo para guardar esa fidelidad. Los que te rodean éstán sufriendo doblemente, por la pérdida y el verte a tí sumido/a en el más profundo dolor. Recuerda el corazón herido cicatriza cuando lo abrimos en amor hacia los demás.

Finalizar el duelo no significa que los vamos a olvidar... Para cada padre o madre puede significar cosas distintas:

  • Pensar en él o en ella sin sentir que el corazón te arde de dolor, es mas bien un placer su recuerdo en el encontramos ternura, amor y agradecimiento de lo vivido juntos.
  • Es poder dar sentido a todo lo vivido estos meses o años.
  • Puede significar tambien la necesidad de perdonarle y perdonarte por todo lo que quizás no existió en la relación.
  • Es poder entender con el corazón en la mano, que ni aún la muerte puede acabar con un sentimiento tan bello y puro como el de un hijo(a) a sus padres y el de los padres hacia el hijo(a).

Elaborado yadaptado por Yuraima Martini para el grupo VOLVER A VIVIR.

Fuente: http://www.vivirlaperdida.com/

http://www.volveravivir2007.blogspot.com/

sábado, 5 de mayo de 2007

¿QUE HACER EN ESAS FECHAS ESPECIALES?

Los cumpleaños, los aniversarios (incluyendo el de la muerte del hijo/a), las festividades religiosas o por ejemplo las vacaciones, el día de la madre, el día del padre, todas esas celebraciones especiales que viviamos con él o ella se convierten en momentos amargos, de angustia, preocupación y mucha tristeza.
Unas recomendaciones que puedo darles desde lo más profundo de mi corazón y espero que sean de gran ayuda.

  • Exija respeto para que pueda sentirse como a usted le salga del corazón y no como los demás quieran que usted se sienta.

  • No esté pendiente si alguien se molestó por su actitud, es problema del otro.

  • No se disguste; por algo que no quiera hacer, si se disgusta será porque se lo permite a otro y terminará pasando un mal rato.

  • Si no desea salir, no lo haga, quedarse en casa puede ser una buena opción por los momentos, ya llegará la hora en que deba hacerlo.

  • Lo mejor es que unos dias antes del acontecimiento toda la familia lleguen a un acuerdo o propongan una actividad (no necesariamente debe ser fuera del hogar). Estas actividades familiares ayudan a tener un día de intimidad.

  • Ayuda mucho el intentar sentir a su hijo/a dentro de su corazón y que sientan que están juntos en todos los momentos de la vida. Siéntalo presente, comparta sus sentimiento con él, en la más profunda intimidad. Evita racionalizar ésta recomendación, simplemente disfrútela, le ayudará a aliviar el dolor.

  • Reflexione un poco sobre los que están a su alrededor esposo/a, hijos, hermanos, amigos, y que desean hacerle sentir lo mejor posible; pero lo más recomendable es que vaya a su propio ritmo, sin olvidar los seres amados que todavía están con usted.

Elaborado por Yuraima Martini

volveravivir2007@gmail.com