viernes, 29 de junio de 2007

Y MIS OTROS HIJOS QUÉ?

* Los otros hijos son, muchas veces los olvidados en este gran dolor.

*Ellos están experimentando las mismas emociones que Ud. Por eso comparta sus pensamientos, sentimientos y lágrimas con ellos.

*Aunque sea un momento muy doloroso el que se esté pasando, no pierda de vista sus otros hijos, cuide de que estén "seguros e incluidos". Los hijos sobrevivientes sienten doble dolor y frustración ya que perdieron a su hermano y sienten que están perdiendo a sus padres también. Muchas veces ellos reprimen sus sentimientos para no agravar el dolor de sus padres, en ciertos casos, y por temor a no encontrar respuesta en otros. Comparte con ellos tú dolor; respétalos en su manera de expresarse; respétalos aún en su silencio.

*Es muy importante que ellos sepan que tu amor por el hijo muerto no significa que ha disminuido tu amor por ellos.

*Habla con ellos de su hermano muerto, hazlos participar del duelo, de los recuerdos y de tus sentimientos. Ámalos cada día más, que en ese amor por tus hijos vivos crece el amor y el recuerdo por tu hijo muerto.

*Los Grupos de auto ayuda tienen trabajos y terapias especiales para tratar a esos papás y que la relación con los otros hijos sea buena aunque haya muerto un hermano, cultivando el respeto por los sentimientos que los mismos hermanos tienen.

Elaborado y adaptado por Yuraima Martini
Fuente:Los Amigos Compasivos.

viernes, 22 de junio de 2007

¿QUÉ ES EL TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO?

*Es un trastorno de ansiedad que puede surgir después de que una persona pasa por un evento traumático que le causó pavor, impotencia u horror extremo. El trastorno de estrés postraumático puede producirse a raíz de traumas personales (por ejemplo violación, guerra, desastres naturales, accidentes serios, secuestros y muerte de un ser amado) o por haber presenciado o saber de un acto violento o trágico.

Aunque es común pasar por un breve estado de ansiedad o depresión después de dichos eventos, las personas que sufren de trastornos de estrés postraumático siguen reviviendo el trauma; evitan a las personas, los pensamientos o situaciones relacionadas con el evento y tienen síntomas de emociones excesivas. Las personas con este padecimiento sufren estos síntomas durante más de un mes y no pueden llevar a cabo sus tareas como lo hacían antes del suceso traumático.

¿Cuál es el tratamiento para el trastorno de estrés postraumático?

Existen varios tratamientos para este trastorno, y cada persona responde de manera particular. El trastorno de estrés postraumático se puede tratar eficazmente con psicoterapia o medicamentos, o una combinación de ambos. Lo importante es que la persona se dé cuenta de que necesita la ayuda profesional y acuda a ella.

La terapia del comportamiento se concentra en aprender técnicas de relajación o para sobrellevar la situación. Con frecuencia, esta terapia hace que el paciente se exponga más a la propia situación que le causa miedo como forma de reducirla gradualmente su reacción a ella. La terapia cognitiva es el tipo de terapia que ayuda a las personas que sufren de trastonos de estrés postraumático a analizar más de cerca sus patrones de pensamiento y a aprender a dejar de pensar negativamente. La Terapia de Grupo ayuda a muchas personas con trastornos de estrés postraumático al ponerlas en contacto con otras personas que han pasado por una situación similar y al saber que sus miedos y emociones son comunes. Hay otras personas viviendo la misma situación.



Elaborado y adaptado por Yuraima Martini
Fuente: NAMI
http://www.nami.org/
info@nami.org


Grupo de Apoyo Mutuo Volver a Vivir 2007
http://www.volveravivir2007.blogspot.com/
E-mail:
volveravivir2007@gmail.com




viernes, 15 de junio de 2007

¿QUÉ OCURRE CON MIS FAMILIARES Y AMIGOS?.

*Sus familiares y amigos pueden sentirse incómodos cerca suyo. Ellos quieren aliviar su dolor pero no saben cómo. Tome la iniciativa y ayúdelos a aprender ayudarlo y apoyarlo. Hable de su hijo para que ellos sepan que ésto es lo que usted desea hacer.

Puedes experimentar la sensación de que a quienes más quieres, familiares y amigos, no te acompañan, o no te ayudan como tú quisieras. Eso te angustia, algunas veces y te provoca enojos, otras. Lo primero que debes comprender es que ellos no saben cómo ayudarte, y que además tienen miedo de no saber como hacerlo y en ciertas ocasiones se proyectan con la situación por la cual atraviesas.

Ellos no saben cómo ayudarte porque no pueden ni imaginar siquiera como te sientes, ni qué sientes. Para poder comprender tu dolor deberían haber pasado por la misma experiencia; o al menos imaginar por un momento que están en su lugar(que a ellos se les ha muerto un hijo). Y es natural que eviten ambas suposiciones. El que ellos se alejen es un efecto natural de defensa, frente a la desesperación que puede causarles la sola idea de que algo así pueda sucederles a ellos.

Por otra parte tienen miedo de causarte más dolor, de decir o hacer algo fuera de lugar. En otras oportunidades lo dicen o lo hacen-con las mejores intenciones- , pero es que ellos no saben que otra cosa pueden hacer.

Del mismo modo, los tiempos para ellos juegan en forma muy distinta que para tí. Ellos creen que el tiempo pasa rápido, y que así como pasa el tiempo tú te recuperarás también. Y que tú recuperación es más fácil de lo que realmente es. Y esta es una creencia generalizada. Prueba de ello es que casi en forma masiva vienen a acompañarte y a estar contigo en los primeros tiempos y que, tambien por arte de magia se van y te dejan de acompañar(casi todos a la vez). Trata de no juzgarlos y piensa como te comportabas tú antes de conocer el dolor.

Por eso, en lugar de juzgarlos, ayúdalos, y ayúdate a tí mismo. Es importante que hables de lo que sientes, que les hagas saber lo que te gustaría que hicieran por tí o para tí. Es casi seguro que ellos estarían muy dispuestos a ayudarte en la forma que tú quieras.

Si no te sientes con ánimo para enfrentarlos y conversar con ellos de este tema, puedes recurrir a algún material que conseguirás en los grupos de apoyo los cuales están elaborados especialmente para familiares y amigos que se encuentren en esta situación y entregarles un ejemplar para que lo lean y puedan comprender cuales son tus necesidades y de que manera pueden suplirla.

Elaborado y adaptado por Yuraima Martini
Fuente: Amigos Compasivos
Volver a vivir 2007 Grupo de apoyo y mutua ayuda para Padres y madres que han perdido un hijo.
www.volveravivir2007.blogspot.com

viernes, 8 de junio de 2007

ME SIENTO VACIO...LA NEGACIÓN.

* Los Padres pueden sentir que no tienen ya nada porque vivir y piensan si habrá alivio para tan intenso e inmenso dolor. Esté seguro que muchos padres sienten lo mismo, pero uno vuelve a encontrar sentido y el dolor disminuye.

Cuando muere un hijo al primer momento hay fuerte conmoción, seguida por la negación de la realidad. Mentalmente puede que comprendas que ha pasado, pero existe una manera profunda, subconsciente, en la cual puedes resistirte y negar la muerte de tú hijo. Hay quienes siguen colocando su plato en la mesa, y manteniendo todo arreglado como si estuviera vivo, sin cambiar ni tocar nada por largo tiempo.

La negación no es un proceso que tenga una duración determinada, no hay tiempo preciso para deshacerse de ella. Sin embargo, cuánto más tiempo, más difícil será para tí aceptar la realidad inmodificable de que tú hijo ha muerto.

Es probable que cuando caigas en cuenta de dicha realidad, se te presente la sensación de que con la partida de tú hijo, se ha alejado de tí toda capacidad de amar. Te sientes vacío Inclusive se te hace difícil expresar o sentir amor hacia personas a quienes nunca has dudado en amar, tú cónyuge o tus otros hijos. No te asustes. Es un proceso natural; y hasta permítete sentir de esa manera.

Sin embargo, en cuanto puedas equilibrar tus sentimientos y comprender que el amor que sientes por tú hijo no está en él sino en tí; que es un sentimiento tuyo; podrás darte cuenta de que ese amor no lo has perdido, sino que está guardado en tú corazón, de una manera íntima, profunda y tuya.

Es muy recomendable hacer contacto con otros Padres que han perdido hijos, ya que aunque el proceso de recuperación es lento y prolongado, se puede volver a dar sentido a la vida "VOLVER A VIVIR" y junto a ellos, encontrar la forma de darle un sentido positivo a la pérdida. Al principio te parecerá algo irreal y hasta imposible. Sin embargo, no te niegues la oportunidad de apostar a ello. Ténte paciencia, espera, e intenta tú camino. Si el amor a tú hijo muerto está en tí, será este mismo amor el que te dará la fuerza necesaria para superar tú dolor, aprendiendo nuevamente a vivir.

Elaborado y adaptado por Yuraima Martini
Fuente: Los Amigos Compasivos.

¿PORQUE LLORAR?

Llorar no solo es aceptable, sino una saludable expresión del dolor y alivia las tensiones entre madres, padres, hermanos y hermanas. Llore tranquilo y libre cuando sienta la necesidad de hacerlo.
El llanto es emoción y permite expresar el sentimiento de dolor. Provoca alivio y relaja; es un drenaje el cual se puede usar para exteriorizar un sentimiento.Es por esta razón que se debe dejar fluir el llanto sin interrupción, hasta que solo se detenga.
Pero así como el llanto es una demostración de amor y emoción profunda, no debes inquietarte o preocuparte si no puedes llorar, no sientes la necesidad de llorar o si las lágrimas no vienen. El llanto es una forma de expresión; pero no es la única.Con frecuencia los Padres por el estado de "shock" o por el bloqueo emocional que les produce la muerte del hijo,encuentran cerradas sus vías de expresión, y se sienten anestesiados, ausentes, o como participando en un mundo irreal. No te asustes. Es natural, y puede durar algún tiempo.
Por eso: llora si quieres; y no te desesperes si no lloras. El llanto no mide el amor hacia tú hijo, ni el dolor que te provoca su ausencia.

Elaborado y adaptado por Yuraima Martini.
Fuente:Los Amigos Compasivos.

COMPRENDIENDO EL DOLOR "...Mi hijo(a) ha muerto"

QUE PASA CON MI DOLOR.-

  • El dolor con sus altos y sus bajos es mucho más duradero de lo que la sociedad reconoce y cree. Sea paciente con usted mismo.
  • El dolor de cada persona es individual (único) y se puede experimentar y enfrentar de diferentes maneras.
  • Hay que evitar observar la manifestación del dolor del otro con espiritú o actitud crítica.
  • Cuando se trata de un matrimonio, ambos atraviesan por el dolor máximo y ni el marido, ni la mujer están en capacidad de apoyar al otro, ya que ambos están quebrantados. No espere que tú conyuge comprenda o solucione tú dolor; ni la manera como tú lo vives; pues cada uno debe transitar su propio camino. Respétense mutuamente en su dolor, y será ese respeto el que los fortalecerá en un sendero en el que al final los unirá: el amor mutuo y el dolor mutuo.
  • En materia de dolor no hay tiempos, ni todos los procesos son semejantes. Lo que la experiencia indica es que hay una primera etapa en la que el dolor se siente como una opresión permanente, constante y desgarradora, luego en una segunda etapa se producen apariciones cíclicas de este síntoma, y una etapa final de estabilización en donde el recuerdo del hijo comienza a manifestarse como una emoción.
  • Es muy importante ser paciente y no exigirse más de lo que uno puede dar. No hay ninguna obligación de ser " fuerte". Permítete sentir con toda intensidad todo lo que desees, el dolor y la ausencia. Todo indica que cuanto antes lo confrontes y lo vivas en profundidad, más rápido y airoso saldrás de el.

Elaborado y adaptado por Yuraima Martini

Fuente: Los Amigos Compasivos.

(Daniel y Gabriela Vitolo)

lunes, 4 de junio de 2007

REPORTAJE DE LA REVISTA DEL DOMINGO. DIARIO NOTITARDE.

Loys Leso E-mail: loyles@cantv.netloysleso@gmail.com

Volver a vivir:
Cuando la pérdida de un hijo nos quita la esperanza

CUANDO una madre o padre muere los hijos quedan huérfanos, sin embargo, cuando se pierde la vida de un hijo no existe ninguna palabra que califique esta pérdida y mucho menos que pueda definir semejante dolor. Pareciera que toda esperanza por vivir se desvanece y los padres quedan con un eterno vacío que les roba la vida. Sin embargo, a pesar de que nada llenará el vacío que deja la pérdida de un hijo, sí se puede recuperar la esperanza y el amor a la vida.
Testimonio de esta verdad es Yuraima Martini, quien perdió a su hijo y nieto en un desafortunado accidente de tránsito. Tres años le tomó superar su pérdida y aunque nadie remplazará el recuerdo de su hijo, logró volver a vivir y retomar la esperanza, ahora recuerda a su hijo y a su nieto con amor y agradece a la vida por haberle regalado la dicha de tenerlo como hijo. Ahora se preocupa por su vida, su hija y por ayudar a otros padres a superar la terrible experiencia de perder un hijo a través de un grupo de apoyo que reúne a padres que han pasado o están pasando por este terrible sufrimiento.

VOLVER A VIVIR 2007

Con la asesoría de psicólogos que sirven de apoyo para orientar las reuniones, Yuraima dirige Volver a Vivir, un grupo de apoyo que reúne a padres y madres con un mismo fin: compartir experiencias, sentimientos, conocerse de manera integral y apoyarse mutuamente con respeto, sinceridad y mucho amor. No importa el estrato social, la religión ni el modo en que ocurrió la perdida; lo que realmente importa es que se pueda crear un espacio en el cual compartir, vivir y ayudarse a elaborar el propio duelo con libertad, afirma Martini.

¿Cómo superar el dolor?

Ante la muerte de un hijo se experimentan sentimientos y emociones contradictorios que hasta cierto punto son normales. Los padres suelen sentirse desbastados y aunque no lo admitan necesitan con quién compartir la carga del dolor, porque es tal que muchas veces solo no se puede enfrentar y esto lleva a diferentes reacciones emocionales que pueden ser autodestructivas para la misma persona y para aquellos que le rodean, como esposos, (as), otros hijos, amigos, entre otros. Es bien importante buscar siempre ayuda profesional para salir de dicha encrucijada de sufrimiento y aminorar el dolor.
Para poder enfrentar el dolor y superar la pérdida se deben reconocer las reacciones emocionales y los síntomas corporales que son frecuentes en esta situación, identificándolos el padre entenderá mejor el proceso que está atravesando y podrá entonces encontrar el camino de retorno a las ganas de vivir.

Entre las reacciones emocionales más comunes que suelen aparecer están: Desconcierto, sorpresa, negación, miedo, impotencia, rabia, depresión, tristeza, humillación, vergüenza, soledad, cambios de humor, y los más fuertes y destructivos, el odio, la culpa y el deseo de venganza.

Entre los síntomas corporales: nauseas, palpitaciones, opresión en la garganta y el pecho, nudo en el estómago, dolores de cabeza, pérdida del apetito o exceso, insomnio y somnolencia, fatiga y sensación de falta de aire, punzadas en el pecho, pérdida de fuerza, dificultad para tragar, visión borrosa, entre otras.

Es imposible describir con palabras todo lo que se puede llegar a sentir cuando ocurre la trágica experiencia de la pérdida de un hijo, sin embargo, es posible superarlo aunque cueste trabajo creerlo. Volver a Vivir ofrece un camino para que los padres retomen el amor por la vida y logren superar su dolor y recordar a sus hijos con alegría, sin que su pérdida y el dolor los paralice y les impida vivir. El proceso de duelo es diferente en cada persona, es una etapa que se debe enfrentar y experimentar. Volver a Vivir está a disposición de todos aquellos padres que estén pasando esta dura situación, no tiene fines de lucro más que ayudar y compartir esta difícil experiencia.

Para mayor información: www.volveravivir2007.blogspot.com /Mail: volveravivir2007@gmail.com /teléfonos: 0416.511.11.36 / 0414.439.26.88