viernes, 27 de julio de 2007
ALGUNAS AYUDAS QUE NOS PUEDEN HACER ESTE CAMINO MÁS VIABLE.
La pregunta que empieza con por qué muchas veces, en el caso del duelo, no tienen una respuesta posible. La mayoría de las veces los deudos se la pasan largos periodos de tiempo enfrascados en este tipo de preguntas sin que exista una respuesta apropiada y tranquilizadora para ellas. Si se empiezan las preguntas con para qué, por lo menos alguna de las preguntas nos llevan a una realidad distinta, a un sentido mayor, con una respuesta posible. Las preguntas encabezadas con "para qué" permiten llegar a respuestas de fondo relacionadas con el sentido de las cosas, del propósito que está detrás de cada acto que existe en la vida. Estas preguntas podrán al principio, no dar ningún tipo de respuesta inmediata pero, al pasar de las horas o los días y con un poco más de atención, la misma vida irá mostrando un sentido integrador detrás de la manifestación de cualquier acto que ocurra. Todo tiene un sentido. Así como lo tiene la vida, también lo tiene la muerte, pero si no es posible entender el sentido de morir; por lo menos es posible ubicarse en el sentido de vivir, y la misma estrategia de preguntas se vuelve un compañero potencialmente útil.
Elaborado y adaptado por Yuraima Martini
Grupo de Apoyo y Ayuda Mutua VOLVER A VIVIR 2007
Fuente: El manejo del duelo, autor: Santiago Rojas Posada Editorial: Norma.
viernes, 20 de julio de 2007
EL DUELO EN LA PAREJA.
* saber y aceptar que el duelo se vive de distinta manera y con distintos tiempos;
* reconocer que no siempre se tienen las mismas necesidades;
*respetar la forma particular que cada uno tiene para expresar sus sentimientos;
*saber que, en general, la mujer manifiesta con más naturalidad sus sentimientos y que es habitual que el hombre tienda a ser más reservado en sus expresiones;
*recordar que, más allá de las palabras, son necesarios los abrazos que siempre tienen propiedades curativas, así como las caricias y los besos;
*aceptar que pueden sentirse culpas ante el placer sexual y el hablar del tema;
*demostrar amor y valoración es fundamental para la recuperación, tanto de la pareja como de la familia.
Lo que no ayuda:
* evitar hablar del tema;
*que se oculten sentimientos como una manera de proteger al otro por una actitud personal de reserva;
*desvalorizar o juzgar al que no siente igual el dolor daña la relación de la pareja;
*no reconocer que el dolor puede provocar una pérdida momentánea de interés en la relación;
*que surja la competencia en cuanto a quién es el que sufre más;
*crear una expectativa en el cónyuge de que soy el único(a) capaz de ser una ayuda para estar mejor.
Elaborado y adaptado por Yuraima Martini
Grupo de apoyo y ayuda mutua “VOLVER A VIVIR 2007”
Fuente: www.renacerbuenosaires.org
viernes, 13 de julio de 2007
TAREAS SOLIDARIAS QUE AYUDAN Y NOS AYUDAN.
Proponemos algunas ideas para intentarlo:
*regalar una sonrisa auténtica a quienes nos rodean;
*cocinar algo rico una vez a la semana y llevalo a lugares que dan de comer a niños y/o adultos;
*reune ropa, juguetes, libros, artículos escolares, etc. para donar a hospitales, escuelas o instituciones que los necesiten;
*si somos profesionales, o sabemos tocar un instrumento musical, o estamos en condiciones de dar apoyo escolar, dedicar algunas horas de nuestro tiempo, en forma gratuita, a aquellos que necesiten de nuestro servicio;
*organizar a peluqueros para que visiten a los pacientes de hospitales para cortarles el cabello;
*hay muchos abuelos sin nietos y muchos nietos sin abuelos... ¡y si intentamos reunirlos?;
*escuchar con atención a aquella persona que necesita contar su problema y brindarle nuestra ayuda para solucionarlo;
*visitar hogares de niños y/o ancianos, leerles un libro, charlar con ellos, llevarlos a pasear o simplemente consentirlos;
*escribir cartas a personas que estén recluidas y no tienen familia;
*llamar por teléfono a personas que sabemos que lo están necesitando;
*realizar trámites, compras o colaborar en la limpieza de los hogares para aquellas personas que no están en condiciones físicas de hacerlo;
*acompañar a personas solas que no puedan movilizarse;
*invitar a nuestras casas a personas que están solas, para compartir un almuerzo o un momento agradable;
*ofrecernos como voluntarios en hospitales, fundaciones o instituciones en las que podamos ayudar, en grupos de apoyo de cualquier índole o causa.
*hacer gestiones con empresas o comercios que puedan hacer donaciones para personas de escasos recursos;
*organizar acciones como para que (panaderías, restaurantes, fuentes de soda , etc.) donen comida para hogares de ancianos o niños en un día particular;
*conseguir colectas o donativos para llevar a pasear por la ciudad a niños o ancianos de escasos recursos o que vivan en hogares de cuidado;
*hacer de la higiene de la ciudad un compromiso personal;
*organizar una actividad conjunta, del edificio de la urbanización o del barrio, como plantar flores en torno a un árbol, mantener la plaza o redoma, pintar una pared deteriorada, hacer una limpieza del barrio, etc.;
*disfrutar de la alegría de dar;
*y , sobre todo, incluir el amor en cada acto de nuestras vidas, ya que es este amor el que nos hace ser verdaderamente solidarios.
No quiere decir esto que es absolutamente necesario que las realices todas o la mayoría, pero con una que escojas realizada con amor y entrega, te aseguro llenará tú vida y la de otros.
Elaborado y adaptado por: Yuraima Martini para el grupo de apoyo y mutua ayuda Volver a Vivir.
Fuente: www.renacerbuenosaires.org.ar
miércoles, 11 de julio de 2007
EL NOTITARDE 10/07/2007. NUESTRA GENTE
Mariajosé Valenzuela Machado
Foto: Jacinto Oliveros

Yuraima es oriunda de la capital de los venezolanos, Caracas, tiene 50 años de edad, de los cuales lleva aproximadamente 35 viviendo en Valencia, tierra a la que le entrega su corazón. Sus padres nacieron en Venezuela. Su madre, María Pelay de Martini, quien se desempeñó como licenciada en Educación, murió hace 9 años; su padre, Juan Martini, de 77 años, actualmente trabaja en Nirgua, estado Yaracuy. Hace 24 años se graduó de odontóloga en la Universidad de Carabobo, y es ésta la profesión que le ha quitado el sueño durante mucho tiempo, y tal como deja saber, la ejercerá hasta que pueda, pues le gratifica en lo absoluto dedicarse día a día a sus pacientes.
En el ámbito familiar le tocó -sobre todo en su corazón- vivir un hecho muy fuerte. Yuraima tuvo dos hijos, Gabriela de Jesús Moreno Martini, quien tiene 20 años de edad y estudia quinto semestre de Mercadotecnia en el Colegio Universitario de Administración y Mercadeo (Cuam), y Jesús Gabriel Colmenares Martini, quien de manera infortunada falleció cuando sufrió un accidente automovilístico teniendo apenas 21 años, suceso al que también se unió la muerte de su nieto, Jesús Alejandro Colmenares López, de un año y medio de nacido.
Podría decirse que hasta el justo momento cuando murieron sus dos seres queridos, la vida de esta protagonista transcurrió con normalidad, como cualquier venezolano que trabaja incansablemente y que lucha a diario para sacar a su familia adelante. Sin embargo, este hecho lamentable, sin duda alguna, le marcó su existencia al sumirse por un lapso de dos años en una profunda tristeza, durante la cual buscó ayuda de tipo profesional y espiritual, con las que tomó una visión enfocada hacia un rumbo positivo, y decidió ayudar a todos aquellos que atraviesan por situaciones similares y que no encuentran una salida a esa depresión que no se compara con nada, como lo es la pérdida de un ser amado, ya que como lo explica, "el ciclo biológico natural nos indica que nosotros veamos morir a los padres, abuelitos y tíos, pero, cuando ese ciclo biológico cambia y se convierte en algo antinatural, la aceptación es más difícil".
Volver a vivir
"Volver a vivir" es una asociación civil sin fines de lucro, que funciona todos los sábados de nueve y media de la mañana hasta las doce y media del mediodía, en los espacios de la sede de la Asociación de Vecinos de la urbanización Los Sauces, ubicada al norte de la capital carabobeña, la cual cobró vida gracias al empuje de Yuraima y a ese deseo de ayudar al prójimo, puesto que se siente en total capacidad luego de superar la muerte de su hijo. "Mi idea y mi finalidad es que después de sentirme restaurada y tan agradecida de Dios, yo pueda ayudar a otras madres y a otros padres que pasan por eso, y decirles sí se puede!".
Este grupo, que lo conforma Yuraima, quien labora en área de terapia de crisis y duelo de padres, conjuntamente con su hija como asistente, los psicólogos Daniel Gaerste y Aaron Espinoza y la terapeuta familiar y defensora de los Derechos Humanos, Mayela de Gaerste, se reúne con padres y madres, y a veces otros seres allegados para compartir sus experiencias, sentimientos, conocerse de manera integral para apoyarse con mucho respeto y amor, sin importar el estrato social, ni religión, ni la forma en que haya perecido su hijo, padre o cónyuge, ya que aunque la mayor parte de estas terapias son para padres que se les haya muerto algún hijo, también colaboran con otros casos en los que la dependencia es aún mayor. En "Volver a vivir" se brinda la oportunidad de crear un espacio para compartir y vivir a plenitud el duelo de cada uno, pero con libertad.
"En mi caso, yo sólo atiendo a personas que hayan perdido hijos, pero el grupo como tal atiende todo, hermanos, padres, hijos que se le han muerto sus padres y tienen un trauma porque no saben cómo manejar ese apego. Pérdida significa cualquier tipo de cosa o afecto que ya no tengas, y debemos elaborarle un duelo a eso, debe despedirse porque, mientras nosotros no nos despidamos, no cerramos ciclo; y mientras no lo cerremos, eso va a quedar abierto".
Asimismo, Martini comenta de dónde proviene el nombre "Volver a vivir", "cuando yo descubrí que mi vida había cambiado, tomé una decisión. Porque esto es un darse cuenta de que tenemos dos opciones: o seguir adelante o quedarnos parados. Y las aguas estancadas se pudren, nos vamos a morir o a enfermarnos, como a muchas personas que le han dado ataques cardíacos, por nombrar un caso. Yo me di cuenta que tenía que comenzar otra vida; esto es un volver a vivir, porque desde que mi hijo parte hasta ahorita, todo lo que estoy viviendo es nuevo".
Por otra parte, asegura que su vida transcurre entre su profesión, estudiando y preparando temas para llevar adelante la Asociación, de la cual, por cierto, no recibe ninguna ayuda por parte de organismos gubernamentales, aunque quisiera recibirla para así proyectar la misma y establecerla de manera más formal, porque "nunca nadie se había preocupado por esto, pero hay que vivirlo para saber lo que se pasa y se sufre. Muchas veces ante los ojos de otras personas, aparentemente, uno está bien, pero es sólo aparentemente porque nosotros mismos, en determinados momentos, pensamos que estamos mejor, pero para poder quedar más o menos equilibrados, tienen que pasar tres años, aproximadamente, mientas que hay personas que pasan hasta cinco años en el proceso".
Finalmente, Yuraima dice que lo que más quiere es orientar a quien, ante una mala pasada de la vida, no encuentra un escape, y es tal su desesperación por la pérdida que no sabe cómo comenzar ni qué hacer con su vida. Para el próximo mes de septiembre, específicamente los días 14 y 15, viajará a Panamá para participar en el Primer Congreso Interdisciplinario de Duelo, encuentro que le permitirá llevar con mayor profesionalismo y ahínco esta noble labor.
viernes, 6 de julio de 2007
* IMPORTANCIA DE LOS GRUPOS DE AYUDA EN EL DUELO.
Gabriel García Márquez.
El apoyo mutuo es decisivo; nada mejor que compartir con PADRES que han pasado por lo mismo para facilitar, con amor y ayuda, el largo camino a recorrer; el proceso del duelo. Cada uno se transforma en espejo del otro: verse reflejado alivia y da esperanzas al recién llegado. Al escuchar en el grupo tantas alternativas y enfoques posibles, el nuevo integrante que es el más importante en cada reunión, puede encontrar alternativas que le ayuden a elaborar sus propias respuestas frente al dolor.
La estructura de los Grupos de Autoayuda y Ayuda Mutua sirve al propósito de VOLVER A VIVIR, donde los padres dolientes, bajo un denominador común, buscan dar y recibir experiencia para transitar lo mejor posible su duelo.
Sin juzgar ni interpretar, se va desarrollando en ese padre un poder de escucha que le permite incorporar nuevos conceptos y distintas formas de ver lo mismo. VOLVER A VIVIR motiva a responsabilizarse de la propia existencia en este camino, en lo que se llamaría un duelo activo.
El grupo ayuda a crear la conciencia de que uno es el hacedor del duelo que transita; alienta a tomar las riendas, a trabajar la interioridad de manera continua para poder aceptarnos como somos hoy y, en algún momento, permitirnos soñar con lo que quisiéramos ser.
En el ámbito de confianza amorosa que ofrece el grupo, se estimula a la paciencia y a la tolerancia con uno mismo y con los demás; se ayuda a moderar las expectativas para llegar a la comprensión de que cada duelo es individual y permite tocar fondo, con la certeza de que sólo sufriendo se dejará de sufrir. Todo esto conlleva al despertar espiritual que permite deshacerse de la propia omnipotencia y dar lugar a aceptar la realidad de la vida y de la muerte.
El grupo se convierte en el ámbito especialmente cálido y confiable para abrir el corazón; es allí donde encontramos las herramientas para vivir lo cotidiano. En esta escuela de vida, donde la sinceridad se convierte en actitud esencial, podemos llegar a la aceptación, a reconstruir el vínculo con el hijo que hoy se constituye como presencia distinta, a reacomodar nuestro sistema de creencias y a poder lograr la esperanza de una vida digna, con memoria y espiritualidad.
Elaborado y adaptado por Yuraima Martini
Grupo de Ayuda Mutua Volver a vivir
Fuente: www.renacerbuenosaires.org.ar