jueves, 27 de septiembre de 2007

REFLEXIÓN PARA COMPARTIR.

Cada uno tiene un día, en la vida, en el que se decide un nuevo camino. Despues ya no seremos los de antes. La muerte de un ser querido, especialmente la de un hijo marca fuertemente es día que nos hace distintos. Nadie está preparado para enfrentarse a un moribundo, ni a la propia muerte, ni la del esposo/a, hermano/a, y, mucho menos para enterrar un hijo/a. Tampoco estamos preparados para elaborar sanamente el duelo. No podemos detener la muerte de un ser querido, pero si podemos elegir que actitud tomar ante ella. El tiempo del sufrimiento, para que sea fecundo, reclama el tiempo del amor y de la solidaridad.
Elaborado y adaptado por YURAIMA MARTINI
Grupo de Apoyo y Mutua Ayuda Volver a Vivir

Fuente: Libro Renacer en el Duelo por Mateo Bautista, Nora y Daniel Sitta. Editorial San Pablo.

SI ME AMAS

No llores si me amas...
Si conocieras el don de Dios
y lo que es el Cielo...
Sí pudieras oir el cántico de los ángeles
y verme en medio de ellos...
Sí pudieras ver desarrollarse ante tus ojos
los horizontes, los campos y
los nuevos senderos que atravieso...
Si por un instante pudieras contemplar como yo
la belleza ante la cual las bellezas palidecen...
¡Cómo!... ¿ Tú me has visto, me has amado
en el país de las sombras
y no te resignas a verme y amarme
en el país de las inmutables realidades?
Créeme. Cuando la muerte
venga a romper tus ligaduras
como ha roto las que a mí me encadenaban,
cuando llegue el día que Dios ha fijado y conoce,
y tú alma venga a este Cielo
en el que te ha precedido la mía...
Ese día volverás a verme.
Sentirás que te sigo amando,
que te amé,
y encontrarás mi corazón
con todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme en transfiguración,
en éxtasis feliz.
Ya no esperando la muerte,
sino avanzando contigo,
que te llevaré de la mano por los senderos
nuevos de luz y de vida.
Enjuga tú llanto y no llores,
si me amas.
San Agustín

CONTINUACIÓN DE LA GUIA DE COMO SOBREVIVIR CUNDO UN HIJO SE HA SUICIDADO

5.- ¿ POR QUÉ?
* Es natural qu t preguntes por qué. Y para tí es casi una necesidad. No puedes evitar formular la pregunta, aún cuando conoces que-por lo general-no hay respuestas claras. O qu no las encontrarás. Es importante que aprendas a pelear con esa pregunta, y a lidiar con ella, para que finalmente puedas dejarla de lado....Continuar preguntándote "por qué" durante años, puede convertirse para tí en una "obsesión" que resultará destructiva para tí y para los que te rodean.


6.- DEPRESIÓN
* Falta de atnción, incapacidad para concentrarte y sentimientos de que no tienes ya nada por que vivir pueden ser partes del proceso de duelo y tristeza. una actividad física moderada puede ser un medio de combatir la depresión. permite que tú familia y tus amigos te cuiden y te brinden cariño. Tú no tienes obligación de ser fuerte. Mantente siempre en estrecho contacto con las personas que aprecias y consideras que son de ayuda para edificarte.

Elaborado y adaptado por : Yuraima Martini
Grupo de Apoyo y Mutua Ayuda Volver a vivir
CONTINUARÁ....

jueves, 6 de septiembre de 2007

CONTINUACIÓN DE LA GUIA DE APOYO COMO SOBREVIVIR CUANDO TÚ HIJO SE HA SUICIDADO.

3.- CULPABILIDAD

*Sentimientos de culpabilidad te asaltarán frecuentemente, y saldrán a la superficie sistemáticamente. Te encontrarás más seguido de lo que imaginas repitiendo la frase: "...si solo hubiera...". Es posible que necesites sentirte culpable por un tiempo, hasta que comprendas y adviertas que tú no eres responsable, así como tampoco culpable de la propia decisión de tú hijo. Algunas veces es absolutamente necesario profundizar un sentimiento para poder, definitivamente alejarte finalmente de él. Cree en tí mismo . Eres humano y , en consecuencia, admite tus limitaciones.


4.- RESENTIMIENTO

* Resentimiento o sentirte "dolido" o "herido" respecto a tú hijo puede ser una parte natural del trauma, y hasta es frecuente expresar tus sentimientos más profundos de "...Cómo pudiste hacerme esto a mí y cómo pudiste hacerte esto a ti mismo...". Intente encontrar maneras constructivas para expresar este sentimiento, dando lugar a que la cicatrización de tú herida y tú recuperación, finalmente, puedan tener lugar. Expresa tus sentimientos; permite que " saliendo" tú sentimiento se agote; llora todo lo que quieras y así permites que la herido cierre y por consecuencia vaya menguando el dolor.

Elaborado y adaptado por Yuraima Martini
Volver a vivir grupo de ayuda mutua
Continuará