jueves, 17 de abril de 2008

4.- EL PROCESO DEL DUELO

Hacer un duelo o una tarea del duelo,
implica ejercer una acción,
ser dinámico y participativo en el proceso,
teniendo en mente que podemos elegir
la actitud que asumiremos ante el dolor.


¿Qué es el duelo?
Como ya lo hemos venido señalando, concebimos el duelo como una respuesta o un conjunto de respuestas de carácter emotivo-natural a la pérdida de alguien o algo. Podemos decir que es un conjunto de recciones personales que sigue a una sepración parcial o definitiva.

Pongamos unos ejemplos:
* Una madre desconsolada derramada en llanto abrazando las cosas que fueron de su hijo.
* El duelo de una pareja de padres muy jovenes, angustiados porque no saben como podrán criar el hijo que viene en camino.
* El duelo de un hombre confundido que despues de pasar largs horas de soledad y sin hablar, explota con ira ante alguien que lo que desea es consolarlo.
* El duelo es un niño que teme que lo dejen solo en su cuarto y que le apaguen la luz porque piensa que lo abandonarán.
* El duelo es pensar que todo lo que sucedió hace parte de un horrible sueño del cual nos cuesta trabajo despertar.

REACCIONES GENERALES ANTE LAS PÉRDIDAS

En el duelo hay un conjunto de reacciones que desorganizan la personalidad integrada de quien lo está experimentando o viviendo.

A nivel físico
* Dolores agudos en el pecho, especialmente en las mujeres.
* Momentos de pánico y sofocación, especialmente cuando las personas viven solas.
* Dolor de cabeza o sensaciones fuertes de compresión en la cabeza.
* Insomnio, dificultad para dormir.
* Pérdida del apetito. El alimento pierde el sabor, no hay motivación par consumir y menos para preparar, se come "algo para sobrevivir"
* Pérdida de fuerza física, sensación constante de debilidad, cualquier pequeña actividad se ve como algo muy grande, sensación de hueco en el estómago.
* Sentido de inquietud, estado de agitación permanente, se mueven sin motivo. Los nervios están a flor de piel.
* Falta de deseo sexual. Dificultad para establecer intimidad física.
* Tendencia a respirar suspirando.
Hay quienes pueden presentar sensaciones alucinantes visuales y auditivas de oir o ver a la persona, por lo cual se teme estar enloqueciendo.

A nivel emocional

Aquí generalmente se encuentran las mayores dificultades, cambia el genio y hay un conjunto de recciones ambivalentes entre las cuales sobresalen las siguientes:
* Aturdimiento: está entre la insensibilidad y la rigidez, como si no hubiera control sobre los sentidos, hay sensación de irrealidad, las personas parecen sombras.
* Pánico: la persona tiene reacciones histéricas y agresivas contra sí y contra los demás.
* Incredulidad: se manifiestan expresiones que evidencian la dificultad para aceptar la situación como: " no es posible", o "esto no me puede estar pasando".
* Rechazo o negación: la fantasía obra como anes-tesia para aplacar el dolor: "No es así... mañana lo volveré a ver". Se le prepara comida y se le arregla la ropa.
* Ira: en el proceso de afrontar la realidad y por su impotencia, la misma persona no puede explicar el motivo de su ira y la puede ver como señal de locura.
La ira se dispara en muchas direcciones:
- Contra quien ha fallecido: "Cómo pudiste hacerme esto"
- Contra los médicos por diagnósticos tardíos e inexactos, en caso de muerte por enfermedad.
- Contra sí mismo por sentimientos de culpa de muchas indoles como por ejemplo: diferencias con el fallecido, en el caso de niños o bebes por sentir" que no lo cuidé lo suficiente, que pude haberlo evitado" y muchos más.
- Contra Dios por no haberlo protegido, y tanto que se lo pedía.
- Contra los familiares más cercanos por no haber hecho "X o Y" cosas.
Debemos tener en mente que la ira es un sentimiento natural en esta situación de crisis, hay que darse a la tarea de transformarla en valentía, determinación para vivir a pesar de... con voluntad para asumir tareas y riesgos hasta ahora no tomados.

Cotinuará la semana siguiente.

jueves, 3 de abril de 2008

3.- LA VIDA CONTINUA A PESAR DE QUE SE NOS MUEREN NUESTROS SERES QUERIDOS.

Tal vez la mayoría de nosostros se nos va la vida jugando a ser inmortales, ya que en ningún momento nos detenemos a pensar en quien morirá primero o algo así ¡eso parece hasta pavoso dirían muchas personas! por qué voy a estar pensando en algo que irremediablemente sucederá... y quizás ante esta irremediable realidad de la muerte, preferimos cerrar los ojos,(por que de esta manera me protejo. Como parte de nuestro intento por negar lo doloroso de ésta ya no hacemos velorios en las casas, alejamos a los abuelos a casas de cuidados para ancianos(geriátrico) y permitimos en cierta forma que nuestros seres queridos terminen sus dias de enfermedad en salas de cuidados intensivos donde, para facilitar la negación, sabemos que está restringida la entrada, lo cual hasta cierto punto nos beneficia en nuestra actitud, ya que la entrada a estas salas está restringida y de ésta manera no nos incomodamos en tener que mirar la muerte más de cerca.

Como refuerzo a nuestra negación de la muerte, felicitamos y declaramos dignos de admiración a quienes menos señales de dolor muestren.

LA SABIA NATURALEZA NOS ENSEÑA QUE TODO LO QUE EMPIEZA TERMINA; somos nosotros que nos empeñamos en no confrontar esa realidad, que es inevitable, incambiable y no podemos negociar. Compartimos nuestro destino con plantas, animales y seres humanos y con el cosmos en general. Aún nuestro maravilloso Sol símbolo de la vida, va en proceso de declinación y un día morirá aunque muchos lo concibamos como eterno. Por eso es tan necesario que comencemos a saber, aprender y reconocer la necesidad de que en alguna ocasión debemos ponerle fin a nuestras relaciones, que aprendamos a cerrar puertas y a finalizar ciclos. Para eso siempre han sido de gran ayuda los rituales o ejercicios terapéuticos, ya que es una manera de hacer menos doloroso el paso de una etapa a otra. Es muy significativo el cierre de ciclos, ya que de esta manera podemos poner orden en nuestras emociones, confrontando, el pasado para hacer más eficaz el presente, dándole el valor real y profundo a cada instante de la vida con los seres que amamos y que están con nosotros. El futuro nadie lo conoce, esperemos que llegue, no nos descuidemos en ninguna de nuestras relaciones y hagamonos más intantes felices los unos con los otros cada minuto de nuestras vidas.

Elaborado y adaptado por Yuraima Martini
Fundadora del grupo de apoyo y mutua ayuda VOLVER A VIVIR
PARA PADRES QUE HAN SIFRIDO LA MUERTE DEUN HIJO/A.
Fuente:Extraido del libro ANTE LAS PENAS DE LA VIDA AUTOR DANIEL ACERO, con textos de Yuraima Martini y otros adaptados.