"Podemos responder a esta pregunta despues de haber serenado nuestro sufrimiento. En un principio, tras la muerte de nuestra hija, creíamos que el sufrimiento era todo él negativo. Tal vez tengamos aquí el primer fruto: sacar de todo el sufrimiento, crecimiento.
Siempre que dacaigamos en nuestro andar en la búsqueda de la salida del túnel de algún sufrimiento, sabremos que hay motivos para la esperanza.
Nunca como ahora valoramos que la vida es un don que nos ha regalado Dios y que la merecemos, dándola. Revalorizamos las "pequeñas" cosas de cada día.
El sufrimiento ha purificado nuestra fé, valores y motivaciones. Nos ha abierto a una humanidad más solidaria. Ningún sufrimiento nos es ya ajeno.
El sufrimiento nos tentó para alejarnos de Dios. Ahora vemos que Él nunca estuvo más cerca de nosotros. Ahora lo estamos "conociendo".
Y a nuestra hija fallecida ¿la culparemos de nuestra infelicidad? el sufrimiento nos ha ayudado a renacer a un amor sin apegos y a saber disfrutarla respetando su nueva vida.
EL AMOR TIENE MUCHAS MANERAS DE VER, OIR Y TOCAR".
Fuente: Libro RENACER EN EL DUELO, Autores: Mateo Bautista- Nora y Daniel Sitta.
domingo 23 de agosto de 2009
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