La muerte es un tema muy difícil de manejar y del cual hablar por lo irreversible y definitivo de la pérdida.
No hay forma de describir el dolor que se siente tras la muerte de un un ser querido y mas aún cuando ese ser amado es un hijo. Se siente como si parte de nuestra vida se fuera con ellos, hay una mezcla de emociones que no podemos describir en ese momento. Dentro de todas las pérdidas, la muerte de un hijo es la experiencia más devastadora que unos Padres pueden sufrir, pero en la Madre recae la mayor parte de la aflicción y existen muy pocas probabilidades de que ésta salga adelante con facilidad ya que pareciera que entre la Madre y el hijo jamás se cortara el cordón umbilical y que esa unión fuese de carácter permanente, entonces al morir un hijo una siente como si parte de nuestras entrañas se desgarrara con esa partida. Sentimos que se nos va la vida con la de ellos. Se siente mucha rabia, impotencia, una se pregunta por qué no pude evitarlo? Quizás pude haber hecho algo y no lo hice? comienzan a llegar las culpas que van socavando todo y lo único que nos añade es más dolor y retraso a nuestra recuperación.
Esta etapa puede durar desde el momento de saberse la noticia hasta aproximadamente una semana y si no tomamos medidas puede durar muchos años. Es entonces despues de que pasen todos los rituales religiosos, que si bien son muy necesarios ya que ayudan en parte a la aceptación de la pérdida, tampoco es menos importante que poco a poco y a tú ritmo, vayas dando los primeros pasos para aceptar la pérdida de tú hijo, decirte a tí mismo/a ya él o ella no vendrá, físicamente no estará más, es duro pero es la única entrada al primer escalón en la elaboración del duelo. Es de suma importancia elaborar un duelo sano que nos permita a mediano plazo poder hacer planes, retomar aquella vida que quedó en aquel momento en donde esa trágica noticia acabó con todos nuestros sueños y los de nuestro hijo.
Podemos hablar entonces de etapas o como lo desees ver, se inicia un período de mucha tristeza y desesperanza y a través del cual se viven varias etapas o fases que terminan sanando el alma y restaurando nuestra vida en una vida plena, donde el amor pase lo que pase nunca muere siempre sale triunfante, en donde realmente vamos a amar desde el corazón, que es el lugar donde el verdadero amor está intacto y nadie absolutamente nadie lo podrá matar o hacer que se muera. Es desde allí donde nuestra vida tomará un nuevo rumbo...Volverás a vivir, a reir, a compartir, a celebrar algún cumpleaños y disfrutar cada momento en el aquí y el ahora, en donde lo de ayer quedó en el ayer y nunca podremos taerlo de vuelta y lo de mañana no sabremos si lo tendremos a disposición o si llegará. Es por eso que desde mi propia experiencia y vivencia te invito a que si estás pasando por este dolor de haber perdido un hijo puedas tomar la vía correcta, la que te llevará a ser mejor persona a pesar del dolor.
Espero que este mensaje pueda ayudarte, yo no tuve la oportunidad de tener este apoyo, mi anhelo es poderlo llevar hasta el último rincón...y decirte SI SE PUEDE, YO LO LOGRÉ, con la ayuda de Dios, la de mi hija y la de todos los Padres y Madres que día tras día hacen de mí vida una vida llena de paz y junto a ellos sano cada día más...y disfruto cada momento a plenitud, estoy consciente de lo que somos"seres humanos mortales"que tenemos un principio con el nacimiento y un final con el cierre de la vida que es la muerte, teniendo claro de que lo que realmente tengo es mí presente y lo vivo con gran intensidad. Date la oportunidad de seguir adelante, aquí estan mis manos para ayudarte a subir poco a poco esos escalones del duelo.
Reciban un abrazo fraterno de mí parte Yuraima Martini Fundadora del Grupo Volver a Vivir, grupo de apoyo y mutua ayuda para Padres y Madres que han sufrido la muerte de un hijo/a.
Hasta el próximo encuentro.
No hay forma de describir el dolor que se siente tras la muerte de un un ser querido y mas aún cuando ese ser amado es un hijo. Se siente como si parte de nuestra vida se fuera con ellos, hay una mezcla de emociones que no podemos describir en ese momento. Dentro de todas las pérdidas, la muerte de un hijo es la experiencia más devastadora que unos Padres pueden sufrir, pero en la Madre recae la mayor parte de la aflicción y existen muy pocas probabilidades de que ésta salga adelante con facilidad ya que pareciera que entre la Madre y el hijo jamás se cortara el cordón umbilical y que esa unión fuese de carácter permanente, entonces al morir un hijo una siente como si parte de nuestras entrañas se desgarrara con esa partida. Sentimos que se nos va la vida con la de ellos. Se siente mucha rabia, impotencia, una se pregunta por qué no pude evitarlo? Quizás pude haber hecho algo y no lo hice? comienzan a llegar las culpas que van socavando todo y lo único que nos añade es más dolor y retraso a nuestra recuperación.
Esta etapa puede durar desde el momento de saberse la noticia hasta aproximadamente una semana y si no tomamos medidas puede durar muchos años. Es entonces despues de que pasen todos los rituales religiosos, que si bien son muy necesarios ya que ayudan en parte a la aceptación de la pérdida, tampoco es menos importante que poco a poco y a tú ritmo, vayas dando los primeros pasos para aceptar la pérdida de tú hijo, decirte a tí mismo/a ya él o ella no vendrá, físicamente no estará más, es duro pero es la única entrada al primer escalón en la elaboración del duelo. Es de suma importancia elaborar un duelo sano que nos permita a mediano plazo poder hacer planes, retomar aquella vida que quedó en aquel momento en donde esa trágica noticia acabó con todos nuestros sueños y los de nuestro hijo.
Podemos hablar entonces de etapas o como lo desees ver, se inicia un período de mucha tristeza y desesperanza y a través del cual se viven varias etapas o fases que terminan sanando el alma y restaurando nuestra vida en una vida plena, donde el amor pase lo que pase nunca muere siempre sale triunfante, en donde realmente vamos a amar desde el corazón, que es el lugar donde el verdadero amor está intacto y nadie absolutamente nadie lo podrá matar o hacer que se muera. Es desde allí donde nuestra vida tomará un nuevo rumbo...Volverás a vivir, a reir, a compartir, a celebrar algún cumpleaños y disfrutar cada momento en el aquí y el ahora, en donde lo de ayer quedó en el ayer y nunca podremos taerlo de vuelta y lo de mañana no sabremos si lo tendremos a disposición o si llegará. Es por eso que desde mi propia experiencia y vivencia te invito a que si estás pasando por este dolor de haber perdido un hijo puedas tomar la vía correcta, la que te llevará a ser mejor persona a pesar del dolor.
Espero que este mensaje pueda ayudarte, yo no tuve la oportunidad de tener este apoyo, mi anhelo es poderlo llevar hasta el último rincón...y decirte SI SE PUEDE, YO LO LOGRÉ, con la ayuda de Dios, la de mi hija y la de todos los Padres y Madres que día tras día hacen de mí vida una vida llena de paz y junto a ellos sano cada día más...y disfruto cada momento a plenitud, estoy consciente de lo que somos"seres humanos mortales"que tenemos un principio con el nacimiento y un final con el cierre de la vida que es la muerte, teniendo claro de que lo que realmente tengo es mí presente y lo vivo con gran intensidad. Date la oportunidad de seguir adelante, aquí estan mis manos para ayudarte a subir poco a poco esos escalones del duelo.
Reciban un abrazo fraterno de mí parte Yuraima Martini Fundadora del Grupo Volver a Vivir, grupo de apoyo y mutua ayuda para Padres y Madres que han sufrido la muerte de un hijo/a.
Hasta el próximo encuentro.