lunes, 21 de diciembre de 2009

NAVIDAD SIN TÍ ...

"NAVIDAD SIN TI"

Este es un tema dificil para mi y se que para ti y para muchos tambien lo es, ha sido un año dificil, y muchos hemos tenido pérdidas y esta época del año nos trae recuerdos, a tal punto que nos entristeceremos porque la navidad es una época para compartir y estar en familia y es allí donde sentiremos con más fuerza su ausencia, y se que es duro pasar navidad sin el ser querido que hemos perdido.

La muerte es un hecho inevitable y aunque ha diario lo veamos en noticias y acompañemos a algún vecino u amigo en su dolor, nosotros no estamos preparados para afrontarla, y cuando nos toca vemos lo difícil que es superar este dolor, especialmente porque hemos perdido un ser querido y el lazo que nos unia y vemos roto parte del ciclo de nuestro diario vivir.

El duelo es una serie de etapas por las que tenemos que pasar, y para esta época es cuando mas duro nos dara afrontar la realidad de la ausencia de nuestro ser, y sentiremos que no será lo mismo, y sentiremos mas fuerte este vacio, pero es alli donde debemos recordar que la navidad es otra epoca mas, otra etapa más de nuestras vidas y como tal debemos vivirla.

Aceptar que nuestro ser querido ya no esta fisicamente, pero si espiritualmente, en nuestro corazón, en nuestro pensamiento, porque nunca los olvidaremos, aceptar no es olvidar, debemos pensar que cuando nuestro ser querido estuvo con nosotros le dimos todo lo que pudimos y no hablo materialmente, yo pienso que los bienes materiales van y vienen, pero el amor sincero, ese nunca muere.

Y como seguir?
sin duda alguna tenemos muchos motivos para sonreir, nuestros amigos, compañeros, familia, un bebé, un novio, el esposo, el grado de nuestros hijos, una flor, una mariposa, el mismo cielo, ese cielo azul que a diario nos da un nuevo amanecer, debo recordarte que Dios mismo sintió dolor, el perdió a su unigenito y lo hizo por nosotros y si Dios mismo vivió este dolor y sigue a nuestro lado, porque nosotros nos dejarmos llevar por el dolor?

Yo pienso que cuando mi ser querido estaba a mi lado, la disfrute, reí, lloré, me enojé y compartimos secretos y fuimos complices, viví a su lado tantas cosas...
pero la vida continua y debo seguir adelante, porque ella estaría muy triste si así no lo hiciera, pero claro que no es fácil, yo no digo que lo sea, extraño su risa, su voz, sus bromas y tantas cosas que viví en su compañía, y esta navidad no será igual, pero me animo pensando que mi ser querido es un ángel.

Por esta razón te invito a seguir adelante, nuestro ser querido nunca, pero nunca hubiese querido que al morir, nosotros tambien nos dejemos morir de tristeza.

Es momento de recordar, tratemos de levantar nuestro ánimo, y dejemos entrar el angel de la navidad a nuestro hogar, si no tienes ganas de armar el árbol, porque antes lo hacias con tu ser querido, hazlo de una forma discreta, cambia el árbol por uno mas pequeño o de ceramica, pero no te encierres en tí misma/o (es una forma de engañar la mente), cuando yo me he encerrado, me deprimo y me da mal genio y termino metiendo la pata, lastimando a quien mas quiero, no quiero que tu pases por lo mismo, en estos dias perdí un amigo, por estar deprimida.

El duelo es un proceso variable y algunas personas logran vivirlo en dos meses y otras en 10, o más meses, quizás años, pero es normal, es un proceso lento, no es una enfermedad es un sentimiento, y en este proceso, la unión familiar es primordial y claro , logicamente todos los familiares tendremos un nudo en la garganta, y el primero que se atreva a mencionar a nuestro ser querido nos hará llorar, las lágrimas brotarán, para dar paso a la tristeza, es allí cuando nuestra unión familiar debe acercarnos más, te animo a que no te aisles y aunque caigo en redundancia te digo

"La vida continua y es bella"

"Gracias Dios de mi vida, porque me permitiste vivir con mi ser querido y me diste oportunidad de compartir tantas cosas como momentos, gracias Señor porque ahora est a tu lado y desde alli me mira con ojos de amor, de bondad, aun puedo sentir sus suaves manos cuando la brisa me acaricia, y cuando una rosa florece la puedo ver""


Espero les sirva este artículo, para hacer de nuestras penas más llevaderas.

COMO PASAR LA NAVIDAD SIN NUESTROS SERES QUERIDOS!!!

Sabemos que la muerte es un hecho inevitable, pero en la mayoría de las ocasiones nunca se está lo suficientemente preparado como para poder afrontar, y luego superar, la muerte de un ser querido.

ChristmasCandlelightss

En especial porque no solo se pierde a esa persona físicamente, sino todo lo que nos unía a esa persona, el papel que ocupábamos en su vida y el que, sobretodo, ella ocupaba en la nuestra.

Muchos expertos psicológos defienden que existen una serie de etapas en el duelo por las que suelen pasar la mayoría de las personas, existiendo a su vez una serie de procesos o fases del duelo.

Se puede pasar de la negación a la culpabilidad, de la aceptación a la identificación propia con la persona fallecida, pero lo que nunca se puede evitar es sentirnos vacíos y tristes porque ese ser querido ya no se encuentra a nuestro lado.

Estos sentimientos se acrecentan aún mucho más en Navidades, una época familiar que tradicionalmente ha sido defendida como una celebración religiosa y espiritual en la que todos debemos ser felices y mantenernos unidos.

Si bien estas cuestiones se han ido perdiendo poco a poco con el paso de los años y, sobretodo, con la llegada de nuevas generaciones poblacionales, es normal sentir algo de tristeza en estas fiestas, porque en momentos pasados las vivimos –felices- con aquellos familiares o seres queridos que ya no están.

Sentimos que la Navidad ya no es la misma porque esas personas ya no están, pero se nos olvida una cosa: la Navidad puede seguir siendo vivida con alegría y con felicidad, si la tomamos como otro momento más en nuestras vidas, como otra época más del año, en la que se reúne la familia y en la que hacemos regalos.

Durante el proceso del duelo, muchos especialistas y terapeutas recomiendan que una de las mejores formas de superar la muerte de un ser querido es la de aceptar que esa persona ya no se encuentra físicamente entre nosotros, pero eso no impide que espiritualmente sí siga estando, en nuestro corazón, en nuestro pensamiento, y en nuestros quehaceres diarios.

Seguro que tenemos bellos motivos por lo que sonreír cada día, y seguro que no tenemos por qué pasar solos las Navidades: familia, amigos, compañeros… Todos ellos pueden ayudarnos en esos momentos que creemos difíciles. Pero, sobretodo, nos ayudarán a mostrar la mejor de nuestras sonrisas.

Copiado de De Psicología.com por Yuraima Martini

Para el Grupo Volver a Vivir 2007

AMOR Y DUELO NO RESUELTOS...ALGO DIFERENTE PARA REFLEXIONAR!

Muchas personas viven un amor fracasado con tal persistencia, que una vida entera no les basta para superarlo. Enviudan sin que se les haya muerto nadie, y, con las heridas abiertas, recuerdan día a día los detalles de su pasión truncada, como si los sucesos hubiesen ocurrido ayer. Clavados en un duelo no resuelto, mantienen un luto eterno que les impide respirar aire fresco y despejar la nostalgia. Convertidos en estatuas de sal, miran sólo hacia atrás, mientras dejan pasar nuevas oportunidades de formar pareja. Aferrados a una relación amorosa que hace rato ya murió, son incapaces de dar vuelta la hoja para vivir el presente y el futuro. A pesar de sí mismos, se quedan pegados emocionalmente en el pasado.

Cuando se está enfermo de otro, obsesionado y desesperado perpetuamente por una relación imposible, es fácil que los sentimientos puedan confundirse. Así, podemos creer que es amor lo que quizás sea más bien tristeza infinita o rabia por el abandono, o culpa por sobrevivirlo, o miedo al vacío, o una manera de vengarse por la traición y el agravio recibidos. Quizás simplemente sea nuestro ego obstinado, que se niega a admitir una derrota. Voluntariosos, nos cuesta tolerar que las cosas no salgan de acuerdo a lo planeado, o quedamos atragantados con tantas palabras y sentimientos que nunca lograron ser expresados. Orgullosos, nos es difícil soportar que el otro viva feliz sin nosotros, menos aún aceptar que tal vez desaparecimos de su vida sin dejar rastro. También puede ser un exceso de lealtad a una historia vivida con intensidad o simple rebeldía frente a una pérdida lamentable, o una forma particular de hacerle un homenaje a quien se quedó con nuestras ilusiones. O quizás sean profundas añoranzas de los buenos momentos, o expectativas falsas a las cuales seguimos apegados, o un insondable hastío por todos los sueños que se nos han desmoronado, o un temor incontrolable a la incertidumbre. Tal vez sean heridas de la infancia o los gritos acallados del pasado que sólo encuentran salida a través de una memoria obcecada.

Los duelos toman tiempo, y es bueno que usted se tome el suyo. Pero si se ha convertido en viudo del amor, necesita con urgencia entender que es su devoción la que ha mantenido vivo este amor ausente. El secreto para salir del laberinto de la añoranza consiste en saber darse por vencido. Si deja de insistir y se retira, inevitablemente se extinguirá la pasión que desde hace mucho sólo habita en su fantasía. Acepte de una vez que perdió esta batalla. Aúne voluntad para dejar ir la tristeza que le ha acompañado con tanta fidelidad durante su larga travesía por la soledad. Renuncie indeclinablemente a la nostalgia y regrese del sueño en que ha estado sumergido. Congelado, usted no ha permitido que otros fuegos entibien su alma. Ensimismado, ha girado una y otra vez alrededor de sus propias tristezas. Paralizado, no ha dejado que lo ayuden, paseándose por el mundo con el rostro incólume y la excusa perfecta para no comprometerse. Ha dedicado demasiadas energías a esconder su corazón destruido, transformándolo en un escudo impenetrable. No desperdicie más su enorme capacidad de amar y ábrales las puertas a nuevas presencias. Tenga cuidado, porque el dolor distrae y fácilmente se vuelve en costumbre. Para todo hay un límite en la vida, también para el llanto y la espera. Seque las lágrimas que aún quedan en sus ojos; encontrará la calma. Deje ya de vivir agonizando, sepulte las ilusiones sin destino y cubra su obstinación con tierra fresca. Despídase de ese amor agotado y marchito, vuelva a mirar hacia adelante. Entierre por fin a sus muertos y déjelos descansar en paz.

EUGENIA WEINSTEIN

Copiado por Yuraima Martini para Volver a Vivir